Nivelar puertas de cocina

A Nivelar las puertas de armario de las cocinas es de esas cosas esenciales para que tu cocina no tenga un aire de dejadez y abandono. A veces no se da uno cuenta de ese problema porque te llegas a acostumbrar pero, del mismo modo que con un cuadro torcido, nuestro inconsciente nos está avisando de que algo no anda bien. Tomamos como ejemplo dos armarios altos. Fíjate atentamente porque, reproducidos en fotografía, los cambios son muy sutiles.

¿Por qué es tan difícil nivelar una puerta de armario? La verdad es que no lo sería si uno pudiese cerrar la puerta para hacerlo. El problema es que, a falta del elixir mágico de “Cariño, he encogido a los niños”, tenemos que trabajar con los tornillos de regulación con las puertas abiertas. Así que el truco es proyectar mentalmente el efecto de la puerta en el momento en que la cerremos. Si llegas a conseguirlo y utilizas los dos elementos de regulación que te presentamos, lo tendrás muy fácil. Hay variaciones según los herrajes que cada armario utiliza, pero verás que todos funcionan más o menos igual.

1. Esta es una situación que se puede dar normalmente en un armario de cocina. Las puertas están cerradas y no están paralelas. Puede ocurrir además que, si lo miras más de perfil, unas puertas sobresalgan más que otras.

2. Cuando abres la puerta veras que cada herraje tiene dos tornillos de regulación. Tiene además dos tornillos de fijación, uno arriba y otro abajo. Tanto esos como el de la derecha, permiten ser aflojados para cambiar la posición del anclaje. Lo notas en que el agujero de la pieza sobre el que se asientan es más grande que la cabeza del tornillo para permitir así su movimiento. Fíjate ahora bien en la posición de la puerta.

3. Actuamos sobre este tornillo y ves que la puerta esta ahora más en línea con respecto a la pared del armario. Si atornillas en dirección contraria, la puerta avanza hacia ti. Efecto: cuando cierres, ese tornillo será el responsable de haber separado o aproximado esa puerta a la puerta vecina.

4. Ahora mira el efecto del tornillo de atrás en la misma puerta. Vamos a ir girándolo en una dirección para observar su efecto. Ese tornillo no va a llevarnos la puerta a alinearlo con el armario, sino que va a separar o alejar la bisagra.

5. Aquí tienes el efecto, ves que la puerta está ahora más pegada. ¿Qué pasará cuando la cierres? Pues que la puerta quedará más pegada al armario: es el tornillo para regular el descuelgue. Juega con la bisagra de debajo de la misma manera y busca posiciones equilibradas para todo el armario.

 
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